martes, 3 de junio de 2008

Tiempo

Hay temas que se repiten, en este blog, en la vida, en las conversaciones con los amigos, en los libros, en la poesías... Esos temas que eran tan representativos de algunos autores que estudiábamos en literatura, y que realmente lo son de todos los que tenemos algo entre oreja y oreja y entre pecho y espalda.

El tiempo, la muerte, el amor; nos rodean, nos esperan, nos acompañan, nos atormentan o nos eluden (en este último caso, si puedo elegir, que sea la muerte).

Leía hace un par de días una carta de opinión en una revista, que hablaba del amor y del enamoramiento: “El enamoramiento es una alteración fisiológica y psicológica de índole natural, y el amor es un sentimiento profundamente cultural y humano para el que hay que estar preparado” En definitiva, que enamorarse es algo que le pasa a todo el mundo, no deja de ser un estado de producido por unas alteraciones químicas, que finalmente pasa (cuestión de tiempo), pero el amor es algo más complejo y que puede durar mucho, muchísimo, y requiere algo más por nuestra parte.

Bueno, el caso es que me apetecía escribir algo, pero a mi lo que más me preocupa es el tiempo, aunque quizá también todo lo anterior, porque el tiempo pasa y con el la vida y los acontecimientos. Dice una frase que el tiempo pone a cada uno en su sitio, pero es mejor buscar tu sitio y que el tiempo transcurra...igual al final acabas en el mismo lugar...(me parece que he dicho lo mismo con otras palabras).

Ah....estaba mirando a mi alrededor...me había olvidado de otra compañera: la soledad.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

El tiempo, que tanto nos preocupa y nos agobia, también tiene sus partes buenas. Algunas de ellas las reconocemos sin pensar demasiado. ¿Cuántas veces hemos dicho o hemos oído que volveríamos atrás en el tiempo, pero sólo con lo que sabemos ahora? Y es que el tiempo nos permite aprender de la vida.

Algo de eso que el tiempo y la vida me han enseñado (y que intento cada día tenerlo presente) es algo muy sencillo y que puede parecer muy obvio: que el tiempo no para (hasta aquí todos de acuerdo)… pero que nosotros elegimos si lo vivimos y lo disfrutamos, si simplemente lo pasamos o, incluso, si lo sufrimos sin sentido. Mi conclusión es que lo mejor es disfrutarlo (conclusión tonta donde las haya, aunque realmente difícil de llevar a cabo).

Disfrutar de lo que hacemos; de los momentos buenos; “disfrutar” (quizá sería mejor poner vivir) los momentos malos (porque a todos nos va a tocar reir y llorar, pero la suma de todos esos momentos es lo que nos va a hacer avanzar y crecer); con pareja o sin pareja; con la familia, con los amigos, con gente de nuestro alrededor que no conocemos tanto; trabajando hasta las 7 o sólo de mañana; pudiendo ir de vacaciones o sin poder; estudiando o trabajando…. Añadiendo a la lista todas las circunstancias que se nos ocurran, porque sólo son eso circunstancias.

Muchas veces nos auto imponemos sufrimientos innecesarios (si pasase esto, si pasase lo otro, no sé quien me mira mal, es que mi trabajo es peor que el tuyo, que mala suerte tengo, no tengo pareja…).

Pues todo esto es mi lucha de cada día en estos momentos (unos días con más suerte y otros con menos): disfrutar del momento presente, de este tiempo que está ahora y mantener la ilusión en las posibilidades que la vida me ofrece. Como decía alguien este fin de semana, el pasado se fue y el futuro no existe, así que sólo nos queda el presente para vivir.

Y ya si avanzamos un poco, algo que tiene el tiempo es que, a pesar de que no para, llega un momento en que el nuestro se acaba. Y sea esto mañana mismo o cuando tengamos 90 años, que por lo menos hayamos puesto nuestra energía en disfrutar de la vida, aunque no siempre lo hayamos conseguido.

Anónimo dijo...

Me gustan bastante las opiniones que leeo en estos comentarios. la verdad es que no hay muchos espacios donde poder expresar esos otros anhelos que en la realidad no tienen su momento. Profundizar en las ideas que tenemos y hacerlo desde la pasión por la vida, teniendo los pies bien fijos a la realidad. A veces nos tocara estar jodidos o tristes por que la vida nos da palos, pero otra sonreiremos incluso por dentro sintiendonos felices. Lo unico que no tenemos que olvidar es que hay que ser como cada persona desea ser, expresando lo que cree que debe expresar. Dios ayuda a quien se ayuda y somos libre para caminar, avanzar o retroceder. Eso si soñemos que eso nos ayudara a planificar cosas mejores. La vida es una aventura que se vive caminando paso a paso, pero tambien oteando el horizonte de vez en cuando, para saber hacia donde nos gustaria dirigirnos.

otro anónimo dijo...

Bueno, bueno... creo identificar en los dos anteriores comentarios al señor JL y al señor A. Muchas gracias por vuestras palabras.
La verdad es que últimamente nos hemos puesto un poco melancólico-grisáceos...mea culpa, por escribir, pero creo que hacía falta y seguro que ha venido bien.
Ánimo a todos!! A vivir!!

Anónimo dijo...

Venga, que pararse o darle unas vueltillas a la cabeza de vez en cuando, no significa necesariamente ponerse tristes. Nos puede servir para ser conscientes y darnos cuenta de lo que vivimos, cómo lo vivimos y cómo lo queremos vivir… entre otras cosas.
Así que ánimo si alguno está melancólico!!!